martes, 22 de marzo de 2016

Cómo corregir exámenes sin morir en el intento...

Hace años, muchos ya, había una estudiante de filología dispersa y despistada.Una ignorante andante que vagaba por las calles de una ciudad donde había muchos otros estudiantes. Sí, muchos estudiantes. A esa estudiante no le gustaba mucho estudiar o más bien, no sabía qué quería. Era demasiado inmadura quizás... Eso no podemos saberlo... Pero le gustaba perderse entre las calles de su nueva ciudad de estudiantes y mezclarse con otros estudiantes...  Este cuento acabó una tarde del año que realizó la última mudanza del último piso de estudiantes donde aquella estudiante habitó en su ciudad de estudiantes.... Con la última maleta...  Adiós a la vida de estudiante....

 El tiempo pasó....

Un día, la aún despistada estudiante, tan despistada qué suelo pisaba ni dónde se metía.... Un día chocó con un trabajo de profesora.... Glups... Pues sí, qué miedo. Había echado un currículum, no uno sino muchísimos... Y había sonado el teléfono.... La estudiante abandonó temporalmente su labor de ayudante de comercio.... Para, alehop, hacer una sustitución en un colegio....







Me gusta...

Me gustan las bibliotecas, las librerías...
Me gusta perderme en internet...
Soy vaga, despistada...
Y unas cuantas "cosas" más...

Desde hace unos años trabajo como profesora, más por casualidad y porque hay que comer, que por otra cosa....

Ahora me apetece cómo sobrevivo en el mundo laboral....


Ha llegado la primavera, por fin :-)